El Peso del Vacío
Un poema sobre el equilibrio frágil, la memoria del vacío y el instante en que el camino se vuelve eterno.
El lecho susurra.
No una voz, sino la geometría de la espera.
El polvo de mil tiempos se desliza,
y una forma emerge,
el peso de un instante.
No la recogí.
La tierra,
en su paciencia ancestral,
me ofreció su resonancia.
Un equilibrio frágil,
el gesto original de sostener.
El orden no es creación,
sino la memoria del vacío.
Un despliegue de la gravedad,
un canto silenciado,
el eco de lo que no se pierde.
Cuando el peso se estabiliza,
el mundo respira.
No en nombre,
sino en la ausencia de nombre.
Un instante,
el camino se vuelve eterno.