La Senda Invertida
Despojado de la forma, la palabra recuerda cómo crear camino.
Fui suspendido en el alba sin rostro,
y en la quietud se ordenó el círculo.
Cuando el mundo habló completo,
la forma antigua se deshizo sin lamento.
No avancé: el umbral me nombró.
No perdí: fui despojado.
Ahora la mano recuerda su signo,
y la palabra vuelve a crear camino.